martes, 9 de septiembre de 2014

Práctica 2: Hacia una nueva dimensión espacio temporal

No es posible hablar de una libertad universal de la información cuando el completo acceso a las TIC's genera fenómenos que tienden a jugar con los límites del control de masas impuesto por el Estado. El mal manejo de la transmisión informativa puede caer en la eventual incomprensión, o en el constante roce con su aceptación. Es en este punto cuando los grandes escándalos tecnológicos, tales como la invasión a la privacidad por medio del correo electrónico o las redes sociales; la filtración de la información sobre crímenes de guerra y secretos de Estado; entre algunos otros, generan una gran interrogante alrededor de aquello que nos dan a conocer como “Libertad de información”. ¿En realidad debemos conocerlo todo?

En la práctica generalmente los medios se convierten en piezas de incapacidad crítica ante las formas de dominio predominantes por parte del Estado y el sistema hegemónico neoliberal. Como ya lo manejan otros autores (Thompson, La transformación de la visibilidad, cap.IV), la conducta del gobierno requiere un continuo proceso de toma de decisiones en relación a lo que es necesario hacer público, a quién y cómo, ligado directamente a una “sutil forma de complicidad mediática”. 

El tema de "visibilidad" consagra un arma de doble filo, pues como producto de la  naturaleza propia de los media conduce a la incapacidad de predecir el tipo de recepción de los mensajes emitidos por los líderes políticos (o en su defecto, los medios), resultando en una fuente de fragilidad que no puede controlarse directamente.

Como es mencionado por Manuel Castells (Comunicación y Poder, banda 1), "donde hay poder siempre hay contra poder", dominación y resistencia, polos opuestos que juegan un papel crítico en el equilibro del dominio y la libertad. En la actualidad, el ejercicio del poder político está sujeto a una especie de "escrutinio global", que no existía anteriormente, por lo que cada acontecimiento tiene una respuesta homogénea que de cierta forma otorga el poder de contrarrestar la autoridad que le es impuesta.

Sociedad de la información y del conocimiento

El alcance tecnológico de las tecnologías de la información es un tema que reincide en un constante debate sobre necesidad y carencia, siendo que la gran premisa del nuevo siglo es aquella que busca el auge tecnológico y la universalidad de la información, nos encontramos con la triste y vana realidad donde el conocimiento tiene un alto precio, y las tecnologías se concentran en "sectores sociales que pueden pagar por ellas".


Llámese "desplazamiento", o "indiferencia", al final los sectores menos privilegiados no podrán acercarse al mercado de la información, por consecuente su inclusión a una sociedad de vanguardia, cuyo insumo básico se encuentra en el producto cotidiano que transmiten los media, no estará en tema de debate. La SIC se presenta como una sociedad cuyo capital básico es la inteligencia colectiva y la información, de política integradora, de apertura al conocimiento, pero de acceso tecnológico restringido: privado.


La brecha digital es producto de un sistema que se actualiza constantemente, las posibilidades de igualdad están tan divididas como la libertad de empresa lo permite. Con el objetivo de reducir este rezago, cada vez se tienen a disposición nuevos espacios que permiten la libre interacción con las TIC's, otorgando capacidad ante la constante limitación de la hegemonía económica. Dentro de la multiplicidad de capacidades almacenadas en Internet ya es posible expresarse mediante plataformas muy diversificadas, que otorgan de una voz para crear ideas y difundirlas, de la misma forma, la recepción adquiere un valor intrínseco de un tipo de comunicación multi-direccional, limitado únicamente por las barreras impuestas a su libre acceso.



1 comentario:

  1. Gracias, Fernando por tus comentarios y reflexiones. Ante las demandas sobre el acceso a la información y las formas que ahora adopta el ejercicio del poder del Estado, la validez de tu pregunta acerca de: <<... que nos dan a conocer como “Libertad de información”. ¿En realidad debemos conocerlo todo?>>
    Ante esta demanda cabe preguntarse si los fines pueden ser reconocidos o son planteamientos distópicos de una posibilidad imaginaria. Un saludo RCHía.

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